La palabra “ayuda” es una palabra clave para expresar una necesidad y solicitar apoyo cuando algo resulta difícil o no se puede hacer de manera independiente. Permite a la persona comunicar frustración, pedir colaboración o resolver situaciones problemáticas sin recurrir a conductas desadaptativas. Modelar “ayuda” favorece la comunicación funcional, la regulación emocional y la participación activa en actividades cotidianas donde es necesario pedir apoyo o colaboración.
Modelado de la palabra “ayuda”
Podemos usar frases como:
“Necesito ayuda”
“¿Me ayudas?”
“Quiero ayuda”
“Ayuda por favor”
“Necesito ayuda con esto”
“¿Puedes ayudarme?”
“Yo te ayudo”
“Vamos a pedir ayuda”
Recomendaciones para el modelado
- Usa “ayuda” en situaciones reales: cuando algo se cae, cuando una tarea resulta difícil, al abrir un envase, al vestirse o al resolver un problema durante una actividad.
- Combina con palabras núcleo: verbos (necesitar, querer, poder), pronombres (yo, tú), conectores (más, no, aquí).
- Modela con intención comunicativa: señala el pictograma o el dispositivo de CAA mientras dices la palabra.
- Adapta la complejidad del mensaje: desde una sola palabra (“ayuda”) hasta frases más completas (“necesito ayuda para abrir esto”).
- Refuerza positivamente cuando la persona pide ayuda, para fomentar que utilice la comunicación en lugar de frustrarse o abandonar la actividad.
Actividades sugeridas
- Rutinas diarias: “Necesito ayuda para ponerme el abrigo”, “¿Me ayudas con los zapatos?”.
- Actividades de aprendizaje: “Ayuda con el puzzle”, “Necesito ayuda para terminar esto”.
- Juego simbólico: “El muñeco necesita ayuda”, “Vamos a ayudar al muñeco”.
- Situaciones cotidianas: “Ayuda para abrir la botella”, “¿Puedes ayudarme a recoger?”.
Ajustes visuales
