Ajustes visuales

CONTACTO

CONTACTO

Ajustes visuales

Elección

Colores de banderas

Modelar no significa simplemente señalar pictogramas o decir palabras: significa mostrar cómo se usa el lenguaje en contextos reales y significativos.

Uno de los grupos de vocabulario que a menudo se pasa por alto, pero que tiene un enorme potencial comunicativo, es el de los colores.

¿Por qué modelar colores?

Los colores no son solo etiquetas visuales. Son herramientas lingüísticas que permiten:

  • Describir objetos (“Quiero el coche rojo”).
  • Expresar preferencias (“Me gusta el azul”).
  • Solicitar con precisión (“Dame el vaso verde”).
  • Negociar y corregir (“No ese, el amarillo”).
  • Participar en juegos y rutinas (“¿De qué color es?”).

Cuando modelamos colores, estamos enseñando mucho más que vocabulario. Estamos abriendo puertas a la autonomía, la elección y la interacción social.

Modelar colores de forma efectiva

  1. Usa contextos naturales: durante el juego, la comida, la ropa, el arte… cualquier momento es bueno para hablar de colores.
  2. Modela sin exigir: no esperes que el niño repita o responda. El modelado es exposición, no evaluación.
  3. Combina colores con otros conceptos: “Quiero el grande azul”, “No me gusta el rojo”, “¿Dónde está el verde?”.
  4. Sé consistente: usa el mismo vocabulario en el sistema de CAA que en el habla oral.
  5. Celebra el uso espontáneo: cuando el niño usa un color para comunicar, ¡hazlo grande!

¿Y si el aprendiz aún no reconoce los colores?

No pasa nada. El modelado no requiere comprensión previa. Al igual que los bebés escuchan miles de palabras antes de hablar, los usuarios de CAA necesitan ver y oír cómo se usa el lenguaje antes de producirlo.

Recuerda…

Modelar colores es una estrategia poderosa que va más allá del aprendizaje académico. Es una forma de dar voz, de enriquecer el lenguaje y de fomentar la participación activa en el entorno. Así que la próxima vez que estés con un aprendiz usando CAA, no dudes en decir: “¡Mira ese globo azul! ¿Quieres el rojo o el verde?”

Señalar: la llave de la comunicación

En personas con necesidades complejas de comunicación, señalar puede ser el primer paso hacia la comunicación, los pictogramas y el lenguaje.

No todas las personan lo desarrollan de forma natural, pero no pasa nada ya que puede enseñarse. Modelamos, guiamos, reforzamos. Y celebramos cada dedo que apunta al mundo.

Señalar es decir: “Eso me gusta”, “Quiero eso”, “Mira conmigo”.

Es el inicio de todo.

Se come o no se come

A veces tomar una decisión tan simple como “¿esto se come o no?” requiere mucho más que solo saberlo. Implica detenerse, pensar, observar, comparar y elegir. Y justo ahí es donde entra en juego algo muy valioso: la función ejecutiva.

Hoy te proponemos una actividad lúdica y visual que, más allá de ser divertida, ayuda a entrenar habilidades como la inhibición de respuestas impulsivas, la discriminación visual y la clasificación lógica. Porque aprender también puede ser un juego… ¡y el cerebro lo agradece!

En la actividad se presentan dos alternativas «se come» y «no se come» y el pictograma de u objeto o comida. La persona usuaria deberá responder a la pregunta a través de su comunicador.

 

Comunicar «si» y «no»

Muchas veces las personas con necesidades complejas de comunicación expresan la afirmación y la negación mediante símbolos idiosincrásicos como un movimiento en las cejas, un aleteo de una mano. Las personas que interaccionamos con ellas debemos conocer esos gestos para poder validar sus actos comunicativos.

Otras veces el sobreesfuerzo que supone realizar esos movimientos, obliga a la persona a participar cada vez menos y  «encerrarse» cada vez más en sí misma. Por ello debemos utilizar herramientas que permitan por un lado confirmar la respuesta del «si» y el «no» y por otro lado que no supongan demasiado esfuerzo a la hora de realizarlo.

A continuación, te facilitamos varios apoyos visuales para que puedas afianzar el uso del «si» y del «no» con tu persona usuaria. Debes establecer el apoyo visual que mejor comprende la persona. Recuerda validar siempre y en todo momento su «multimodalidad», damos respuesta a su gesto idiosincrásico o a la mirada hacia el apoyo visual.